jueves, 8 de julio de 2010

Amargo

Coleccionaba desgracias en los hielos del Whisky barato, aunque siempre lo había preferido solo. No se sabe bien, pero todo lo que hacía se regía por ir en contra de la felicidad, huían el uno del otro, como amantes desimantados.
Todo cambió el día que le dijeron su fecha de caducidad, el sabor amargo, que había bombeado cincuentayocho años por sus venas, le escoció en la boca, por primera vez. Desde ese momento su amargura alcanzó los -27ºC y se replanteó sus hielos, los cuales habían comenzado a deshacerse. Cuando se dio cuenta alzó su copa ya no helada y arrojando el Whisky susurró
-A lo mejor ha llegado el momento...

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