viernes, 6 de agosto de 2010
Some roads lead nowhere.
Y días como hoy es difícil saber cómo sentirse. Un año más respirando o una resta a ese resultado, lo mismo da. He cometido muchos errores ya sea sumando o restando, el resultado puede ser y ha sido el mismo. También he ganado entre comillas, porque mi vida va un año derecho, seguido de uno del revés. Así que, como el segundo plato con las ganas de un postre con el que me pueda lamer los dedos y aún así quedarme con hambre de rebañar los bordes. Sí, he cometido muchos errores. Muchos y sé que los veintiuno me traerán muchos más, pero eso es lo bueno de cumplir años, no? El poder seguir cometiendo errores a cada segundo. Eso es lo que me demuestra que estoy viva y no bajo tierra, eso me recuerda que estoy tan cerca de la vida como de la muerte, porque son dos cosas en una, no principio y final, no señor. Las dos caras de una misma moneda que aunque nunca se toquen, se sienten. Y eso es lo que he aprendido este año, puedo decir que he aprendido (siempre entre comillas) a convivir con la muerte. Y sabes qué es lo mejor de todo, que a pesar de todo lo que ha sido, me ha hecho levantarme después de tropezar. Y no sé a dónde me llevarán los diez.más.once, pero no quiero saberlo. Yo prefiero vivirlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario